jueves, 5 de mayo de 2011

¿CUÁLES SON LAS FASES Y LOS SÍNTOMAS DE ESTA ENFERMEDAD?

Antes de hablar de síntomas del trastorno bipolar debemos hablar de fases o episodios de la enfermedad, ya que cada episodio se caracteriza por la presencia por un conjunto de síntomas específicos:

 

Las personas que padecen trastorno bipolar pueden presentar a lo largo de su vida diferentes tipos de episodios que se caracterizan por la manifestación de un conjunto de síntomas a nivel emocional, conductual y de pensamiento.

Estos episodios se alternan con períodos de normalidad a los que llamamos fases eutímicas. Dependiendo del grado de autocuidado que ejerza el afectado y de los factores de riesgo a los que se vea sometidos, las fases eutímicas podrán durar más o menos tiempo –desde algunos días hasta muchos años- y el nº de descompensaciones que presente a lo largo de su vida será mayor o menor. Aunque los períodos de eutimia suelen ser asintomáticos, algunas personas siguen pacediendo algunos síntomas residuales, como por ejemplo el insomnio, sin embargo, estos síntomas se pueden combatir con un adecuado tratamiento.

 

Cuando los episodios se presentan con una frecuencia de al menos cuatro por año nos encontramos ante lo que se denomina ciclación rápida. En ocasiones, las oscilaciones pueden ser tan rápidas, que la persona va de un polo a otro en cuestión de días o incluso horas. Este es un patrón que requiere un tratamiento especial.

 

Veamos ahora cuáles son esos episodios o fases y cuáles son los síntomas que se dan en cada una de ellas: 

        

Episodios de Manía

 Los síntomas que las personas con trastorno bipolar presentan más frecuentemente en las fases de manía son los siguientes:

 

El síntoma que resulta más evidente al observar a una persona en una fase maníaca es el aumento exagerado de actividad. La persona que se encuentra en una fase maníaca está inmersa en un montón de actividades y de proyectos a lo largo del día y de la noche y es incapaz de permanecer quieta durante largo tiempo. Tal es la energía que caracteriza a estos períodos que las personas en fase de manía no sienten la necesidad de descansar y pueden pasarse varios días sin apenas dormir, lo que empeora aun más los síntomas. Esta hiperactividad se traduce también en una aceleración del habla y del pensamiento. Lo que en un principio comienza con elocuencia y mayor agilidad mental se convierte, a medida que se agrava el episodio, en confusión y desorganización del pensamiento.

 

A nivel emocional, muchos afectados en fase de manía describen su estado de ánimo como eufórico. De hecho, dicen encontrarse mejor que nunca, lo que supone un problema a la hora de hacerse conscientes de su enfermedad y buscar un tratamiento. Sin embargo, si bien es cierto que el inicio de un episodio maníaco suele ser agradable para muchas personas, la mayoría de las veces está sensación se acompaña de un estado de irritabilidad que suele desembocar en discusiones y conflictos con las personas del entorno. Sea como fuere, en las fases de manía la persona tiene una visión distorsionada de la realidad que le hace percibir todo con un optimismo extremo. Esto le lleva a tener una confianza exagerada en sí mismo y a no ser capaz de valorar las consecuencias negativas de sus conductas. Todo ello hace que pueda tomar decisiones arriesgadas y tener comportamientos impulsivos que supongan un peligro para su vida -conducción temeraria, compras compulsivas, conductas sexuales de riesgo, etc...-. En los casos más graves, pueden aparecer también síntomas de tipo psicótico como delirios y, con menos frecuencia, alucinaciones.

 

En ocasiones, cuando el episodio de manía se agrava, se hace necesaria la hospitalización del afectado como primer paso para la recuperación y estabilización. El hospital es un lugar seguro para  empezar a mejorar. Gran parte de las personas en estado de manía no son conscientes de que se encuentran ante una descompensación y a veces los familiares tienen que valorar la alternativa del ingreso involuntario. Aunque esta decisión es muy dura tanto para los familiares como para el propio afectado, es lo mejor que se puede hacer para proteger la integridad física del paciente.

                                                  

Episodios Hipomanía

Se podría decir que la hipomanía es como una manía más suave. Los síntomas que las personas con trastorno bipolar presentan en las fases hipomaníacas pueden ser los mismos que en las fases maníacas pero éstos se manifiestan con menor intensidad. Los únicos síntomas que no se darían nunca en la hipomanía son los delirios y alucinaciones.


Por lo general y, comparándolos con los episodios maníacos, estas fases suelen conllevar menos menos interferencias en la vida de la persona y, en un principio, no requieren hospitalización, aunque sí un tratamiento específico. Es absolutamente necesario frenar los estados de hipomanía porque éstos tienden a ir peor con el paso de los días. Así, lo que empieza como una hipomanía puede derivar en un cuadro de manía (en el caso de los afectados por el trastorno bipolar tipo I) o puede evolucionar a una depresión (en el caso de los afectados por el trastorno bipolar tipo II).

 

Muchas veces, se hace díficil que la persona se de cuenta del estado en el que está y no es raro que se niegue a ir al médico. Esto es así porque, para la gran mayoría de personas, la hipomanía es un estado muy agradable en el que se sienten más creativos, más sociables, más seguros de sí mismos, etc... Por esto motivo, es un objetivo importante que los afectados aprendan a diferenciar la felicidad no patológica de la hipomanía con el fín de que puedan detectarla a tiempo y frenarla cuanto antes. Afortunadamente, esto es una cosa que se puede trabajar en psicoterapia y/o psicoeducación y que se aprende con la práctica.

 

Episodios Depresivos

Los síntomas que las personas con trastorno bipolar presentan más frecuentemente en las fases depresivas son los siguientes:

Cuando no estamos familiarizados con los trastornos del estado de ánimo, las personas relacionamos el término “depresión” con un estado de tristeza o de ánimo bajo. De hecho, la palabra “depresión” se encuentra en el vocabulario habitual de mucha gente, la cual se utiliza para decir cosas como: “Está deprimido porque le salieron mal los exámenes” o “Estoy depre porque he discutido con mi novio”. Aunque, efectivamente,  uno de los síntomas de tipo emocional de la depresión puede ser la tristeza, la depresión no se reduce a un simple bajón en el estado anímico sino que afecta al individuo de una manera mucho más profunda alterándolo no sólo a nivel afectivo sino también en su comportamiento y en su manera de pensar. 

 

Las alteraciones del sueño y del apetito son algunas de las manifestaciones que se suelen dar en los períodos depresivos. En la mayoría de los casos, la persona aumenta radicalmente el número de horas de sueño ocupando casi todo su tiempo en dormir. Sin embargo, también nos encontramos con personas que se ven afectadas por el insomnio. Lo mismo ocurre con el apetito, encontrándonos casos en los que aumenta la ingesta de comida -sobre todo cuando la persona sufre también ansiedad- y casos en los que disminuye el apetito y, en consecuencia, el peso. A estos cambios se le suma también un descenso en el rendimiento cognitivo. Así, es habitual que se produzcan problemas de memoria y dificultades para concentrarse. La persona deprimida puede notar que le cuesta mucho más recordar un número de teléfono, leer un libro o seguir el hilo de una conversación. Estos cambios se manifiestan también en la conducta y es común ver como el habla, el pensamiento y los movimientos se vuelven mucho más lentos.

 

Otros de los síntomas comunes en las depresiones bipolares son la fatiga y la falta de energía. Es muy frecuente que la persona afectada pase por un período de baja actividad en el que siente una gran incapacidad para realizar tareas tan básicas y cotidianas como asearse, vestirse, hacer las tareas del hogar o ir a trabajar. Se produce una gran pérdida de interés por las cosas que habitualmente resultaban placenteras -como por ejemplo quedar con los amigos o realizar deporte-, y estas actividades ya no se disfrutan como antes. El cansancio físico característico de estos períodos sumado a la inapetencia por realizar cualquier tipo de tarea hace, en muchas ocasiones, que el afectado pase largo tiempo en casa sin hacer nada, tumbado en la cama o en el sofá, lo que empeora aun más el cuadro depresivo.

 

Como sucede también en las fases maníacas, en la depresión también se da una visión distorsionada de la realidad, esta vez totalmente pesimista, que deriva en un sentimiento de desesperanza y en un descenso de la autoestima. La persona se siente inútil, incapaz de superar la situación, lo que en ocasiones puede provocarle el deseo de morir. Hay que tener en cuenta que las ideas de suicidio pueden ser un síntoma más de la fase depresiva, sin duda, el más preocupante. En estos momentos es de vital importancia que el afectado entienda que la ideación suicida es un síntoma tratable y que pida ayuda a algún familiar, a su psicólogo o psiquiatra.

 

Una persona que se encuentra en una fase depresiva debe aceptar que necesitará un tiempo para encontrarse estable y poder hacer sus actividades diarias. Hay que tener presente que la depresión bipolar es reversible, es un estado transitorio con un principio y un fin. Sin tratamiento alguno, el curso natural de un episodio depresivo se puede prolongar desde unas semanas a varios meses. Sin embargo, con el tratamiento adecuado se consigue acortar la duración de estas fases de modo que ya se observa mejoría a las 2 o 3 semanas de iniciarse el tratamiento. Cualquier persona que cuente con el tratamiento adecuado es capaz de salir de su depresión.     

                                                       

Episodios Mixtos

Las fases mixtas consisten en una mezcla de síntomas de manía y depresión. Las personas que se encuentran en un episodio mixto suelen manifestar la hiperactividad y aceleración del pensamiento, característicos de la manía, y al mismo tiempo, ideas negativas y pensamientos depresivos. También la ansiedad y el nerviosismo suelen presentarse en estos períodos.

 

Algunas personas con trastorno bipolar presentan fases mixtas aisladas, pero lo frecuente es que las fases mixtas sean la continuación de una fase maníaca o la transición entre una fase maníaca y una depresiva.

 

Fuente: Asociación de Personas con Trastorno Bipolar de Galicia

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MENSAJE DE BIENVENIDA

Este espacio que hemos tenido a bien llamar VITRIOLVM esta dirigido a todos quienes padecen Trastorno Bipolar, pero muy, muy especialmente también esta orientado a personas cercanas, amigos o familiares de aquellos que posiblemente lo padezcan sin saberlo y aquí el apoyo del entorno familiar para identificar los síntomas y buscar ayuda y tratamiento a tiempo para su ser mas querido es vital y fundamental.

La razón del nombre VITRIOLVM, surge de la necesidad muy en especial que tiene todo Bipolar de aprender a conocerse a si mismo en el contexto y realidad de este padecimiento que llevamos a cuestas y es que VITRIOLVM es un anagrama muy conocido que muy sugerentemente nos invita precisamente a ello “visita interiora terrae rectificando invenies ocultum lapidem, vera medicina”.

Buscar en nuestro propio interior, y hallar esa piedra oculta, que no es otra cosa que conocernos verdaderamente a nosotros mismos, esto es una verdadera medicina para el Bipolar porque le permitira anteponerse y adelantarse a posibles recaidas y lograr mantener la mayor estabilidad y equilibrio emocional junto a su tratamiento, terapia y entorno familiar adecuado y consciente de este padecimiento.

Nos preguntamos porque a nosotros y encontramos que el 5% de la humanidad unos 250 millones de personas padecen de algún tipo de Bipolaridad, seguramente un importante número de ellas, la llevan a cuestas sin saberlo, muchos durante toda su vida.

Pero al comenzar a acercarnos a algunos de los relatos vivenciales, miles de historias personales que describen en carne propia la crudeza de padecer esta enfermedad, vemos una arista común a todos ellos y sabemos personalmente muy bien que esto es así, y es el hecho de que especial y dramaticamente todos los seres más cercanos a nosotros que nos acompañan, son siempre los que más sufren.

Relatos tan valiosos de tanta, tanta gente, nos hace reflexionar y mucho, sobre el hecho de que no puede ser que por no buscar ayuda a tiempo y acceder al tratamiento, tantas familias queden por el camino destruidas, separadas, agobiadas de tanto sufrimiento por tantos años.

Por eso he aquí el motivo y la razón de ser de este humilde y pequeño Blog VITRIOLVM, ser un granito de arena más, una voz más que junto a muchas otras diga de forma clara:

“BUSCA AYUDA, si lo haces a tiempo podrás salvar tu vida y recuperar tu familia, reencontrarte con la paz y armonía junto a tus seres más queridos nuevamente”.

Y queridos compañeros de este sinuoso viaje, no hay nada más valioso en este mundo, que recuperar una sonrisa, la amistad, el cariño, la confianza de nuestros seres más amados y ver como salimos adelante, no simplemente de la mejor forma posible, sino ver como salimos adelante con amor, con paz y llenos de volvernos a reencontrarnos también plenamente con nosotros mismos. ADELANTE…

Quizás lo más difícil de afrontar cuando a uno se le diagnostica Trastorno Bipolar, es comenzar a comprender cuanto tiempo, cuantos años llevamos padeciendo esta enfermedad sin darnos cuenta de ello. En nuestro caso más de 15 años de una vida errática y descontrolada emocionalmente y todo lo que esto implica para nuestras familias y especialmente para nuestros seres más amados que durante tanto tiempo han venido sufriendo en silencio.

Sin lugar a dudas que aceptar este padecimiento y comenzar a comprenderlo es un gran paso camino hacia la estabilidad, equilibrio y paz mental, ya que si bien no tiene cura, el tratamiento combinado (medicamentos, terapias y ambiente familiar adecuado) nos permitirá acceder a una mejor calidad de vida.


En lo personal, nos impulsa una poderosa fuerza por comprender este padecimiento y es el hecho de que a lo largo de estos años de sufrimiento, por un lado hemos destruido tantos anhelos e ilusiones depositados en nosotros, los cuales hoy son simplemente una sombra difusa y perdida en el tiempo de un pasado muy lejano y por otro lado lo asombrosamente desdibujado que se torno nuestro ser desde que irrumpió este padecimiento.

Inmerso en una vida como un sombrío crepúsculo en el cual ni la luz ni la sombra se perfilan claramente…. ya desde los albores de nuestra juventud tomó forma un abismo desconocido que hoy se nos presenta como Bipolaridad. Por ello cobra vida propia este impulso por conocer bien a fondo este padecimiento, aprender de él lo mayor posible para dar absolutamente todo de nosotros mismos por alcanzar y mantener esa paz y equilibrio emocional que tan ausente ha estado y que tanto daño ha causado.

Una oportunidad y una muestra de comprensión y cariño, para quien aprende a conocer su enfermedad lo es todo…….

Ha sido un tránsito por demás caótico porque se carece completamente de control y a uno le es imposible darse cuenta de ello, no se puede frenar la mente y mucho menos las abruptas explosiones emocionales extremas entre la euforia maníaca y la depresión más severa, que en ella se desatan, el sueño se ausenta irremediablemente y en nuestro caso en particular los delirios y alucinaciones nos acompañaban de forma permanente. Los pensamientos paranoicos, lo real y lo ilusorio eran una sola cosa que caóticamente giraba donde fuera que estuviéramos.

Estuvimos por años, ni condenados, ni salvados, no morimos y no vivimos, sufrimos solamente sufrimos… en silencio atormentados. Una enfermedad que nos quitó la vida por completo.

Hemos dedicado buena parte de nuestra vida al estudio profundo de la relación que mantiene el ser humano con la naturaleza, consigo mismo y con sus semejantes, siempre hemos sido atraídos por la búsqueda sincera en el desarrollo espiritual de la humanidad, hemos recurrido a las fuentes primordiales de la antigüedad, ciertas herramientas aparecieron en este camino, pero como si de un hechizo se tratara, jamás pudimos aplicar las mismas en nosotros mismos a fin de vislumbrar, que tan apartados de nuestro sendero nos llevo esta enfermedad tan silenciosa y cruel y ello que todas y cada una de esas herramientas no son mas ni menos que para conocernos a nosotros mismos.

Después de muchos años la venda a caído, hoy todo esto sucedido tiene un nombre, hoy con otros ojos, intentamos sacar fuerzas para construir, pero la devastación es inconmensurable, ya de los cientos de buenos peregrinos, ahijados que cruzaban por nuestro camino, de los pocos amigos, de muchos hermanos, de los anhelos, de las ilusiones, de los sueños ya nada a quedado, todo es desolación y soledad a nuestro lado, pues el estigma social forjó el hecho de que ya lejos, muy lejos todos se hayan marchado.

Es un tránsito muy difícil para aquellos, que habiendo descubierto tardíamente que padecen esta enfermedad, ya se encuentran completamente solos, pues ya todo lo han perdido.

Pero, buscando ayuda debemos perseverar…, porque aún esta allí intacto ese ser que éramos nosotros antes de la manifestación de esta enfermedad.

Recuperar y reencontrarnos con esa alegría, esa fuerza y ese amor que uno libremente podía expresar, ya es un tremendo logro.

Volver a recuperar esa libertad es un gran paso…

Para nosotros, el trastorno bipolar pasa a convertirse en una forma de vida, es muy importante tanto para nosotros como para las personas que nos aman y están a nuestro lado, una toma de conciencia plena de la enfermedad que nos hace estar alerta cada día.

Seguir el tratamiento, asistir regularmente a las terapias, evitar situaciones estresantes, llevar una vida lo más ordenada posible, buscar y rodearse del afecto y cariño de las personas que nos aman para que como un susurro al oído, nos adviertan a tiempo de lo que no percibimos cuando perdemos la lucidez.

La Bipolaridad es un trastorno orgánico, que produce severas alteraciones y desequilibrio químico en el cerebro, que tiene consecuencias dramáticas para el individuo, pues llega ser hasta incapacitante, pero igualmente genera un deterioro muy profundo a nivel de las relaciones con nuestro entorno y muy especialmente con nuestras familias, que por desconocimiento, no comprenden los motivos, de nuestras conductas, ni actitudes.

Pero se trata de una enfermedad como lo pudiera ser la diabetes, o un problema cardíaco o renal, que requiere buscar ayuda, comprenderlo y seguir un riguroso tratamiento. Esto es desconocido para muchas familias, porque en muchos casos siquiera es posible darse cuenta de que se esta padeciendo una enfermedad y todo el entorno pasa décadas sufriendo profundamente lo indecible.

Pero no todo es sombra, porque la Bipolaridad potencia en los individuos predestinados a ello, la creatividad, la visión, la búsqueda de nuevos desafíos, el mundo ha visto surgir a grandes artistas, literatos, pintores, músicos, gobernantes, empresarios, fundadores de asociaciones, líderes religiosos, que padecían Bipolaridad, la lista es sumamente extensa.

El Bipolar tiene gran predisposición hacia la creatividad.

Incluso hay ciertos estudios que demuestran grandes semejanzas con las experiencias que viven en oriente los místicos y maestros al momento de exaltarse hacia la iluminación espiritual, pero este en particular es un tema que escapa al contenido de este Blog, el cual pretende humildemente ser un espacio donde nuestros hermanos peregrinos a lo largo de este camino de tantos altibajos encuentren, fácil acceso a documentación, información, materiales de apoyo y especialmente vivencias y experiencias de otros en este tránsito por nuestro Mundo Bipolar, una forma de vida que debemos conocer y comprender en detalle, para alcanzar una armonía por tanto tiempo esquiva.


Es una lucha permanente dia a dia, por conquistar una estabilidad que se resiste, pero que con tratamiento, ayuda y apoyo especialmente de nuestros seres más queridos es posible alcanzarla…

Para todas las personas que padecen Bipolaridad y están pasando por el lado más oscuro de la misma, tengan muy presente que la Luz siempre esta allí, debemos creer en nosotros mismos y dejarnos ayudar por las personas que con sinceridad nos apoyan y nos brinden una oportunidad para hallar esa Luz.

Gracias, especialmente a todas aquellas personas, que comprendiendo el sufrimiento y dolor que se padece, deciden dar todo de si mismas para salir adelante junto a la persona que aman.

El esfuerzo es grande, muy grande, pero la recompensa será infinita, porque no hay un brillo más grande que el de un beso, una sonrisa o un abrazo compartido con quienes más amamos en este mundo, nuestras parejas, nuestros hijos y nuestras familias.

Adelante, y BIENVENIDOS a vuestra casa.

Les saluda fraternalmente Vitriolvm
vitriolvm@hotmail.com

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