lunes, 23 de mayo de 2011

Nuevos aspectos clínicos del trastorno afectivo bipolar tipo l



Tratamiento del trastorno afectivo bipolar en el embarazo




Escalas para el diagnóstico del trastorno bipolar

Famosos bipolares

Famosos bipolares
Recientemente Catherine Zeta-Jones y Demi Lovato confesaron que sufren trastorno bipolar, un mal que no es ajeno en Hollywood, ya que diversas celebridades lo padecen, aunque sólo algunas se han atrevido a confesarlo


Nueva York. El lujo y el glamour que rodea la vida de los personajes célebres es sólo una de las muchas caras de la existencia de los famosos. Sus admiradores envidian sus amistades, su tren de vida y sus vacaciones, pero lo que no trasciende a menudo es que, como el resto de los mortales, ellos también pueden ser víctimas de todo tipo de enfermedades, entre ellas algunas con estigma histórico, como las dolencias mentales. Y cuando estas atacan, no son muchos los que se atreven a decirlo en alto.
Recientemente salió a la luz que Catherine Zeta-Jones y Demi Lovato sufren trastorno bipolar.
En Hollywood, la enfermedad no es una novedad, ya que Mel Gibson y Carrie Fisher son algunos de los nombres que citó la revista “Hollywood Reporter” en relación a la enfermedad. Además también afirmaba que el músico Brian Wilson y la cantante Britney Spears llevan años en tratamiento por la misma causa, pero sólo algunos se atreven a hablar de ello abiertamente. Carrie Fisher lo contaba con mucho humor en un monólogo teatral que triunfó en Broadway el pasado año. La cantante Sinead O'Connor también se atrevió a hablar abiertamente de su caso en el diario “The Guardian”, al igual que Axl Rose, de Guns N'Roses. De hecho, la lista de artistas con desorden bipolar es tan larga que hay quien sostiene que esta enfermedad tiene una conexión directa con el talento artístico, algo sobre lo que se ha escrito en libros como “Touched by fire”, de la psicóloga Kay Redfield.


Catherine Zeta-Jones
La actriz envió un comunicado, mediante su agente, a la prensa en el que se explicaba que la ganadora de un Oscar a la Mejor Actriz por “Chicago”, había pasado unos días en una clínica especializada en salud mental puesto que padece un desorden bipolar del tipo 2.
Parece que el diagnóstico de cáncer de su marido, el también actor Michael Douglas, y su posterior tratamiento le han cobrado a la intérprete un duro peaje.


Demi Lovato
La cantante y actriz que recientemente salió de una clinica de rehabilitación por sus problemas alimenticios, reveló que también es bipolar.
En una entrevista para “People”, la joven de 18 años señaló que no sabía que padecía la enfermedad hasta que empezó un tratamiento.
La joven también confesó que desde pequeña sufría de trastornos como la anorexia y la bulimia, además desde los once años se cortaba distintas partes del cuerpo.



Mel Gibson
El actor y director confesó por primera vez, en el documental "Acting Class 1977", que había sido diagnosticado con trastorno bipolar. Y utilizó muchas veces ese diagnóstico, según los psicólogos como Carole Liberman, "para justificar sus arranques de violencia y de narcisismo".



Britney Spears
Cuando en 2008 se encerró en un hotel junto a su hijo, Jayden James, de un año, y luego fue internada en el Centro Médico Cedars-Sinai, de Los Angeles, sus familiares explicaron que la “Princesa del pop” padecía de un cuadro psicológico bipolar. Aunque no se hizo público su diagnóstico, los episodios maníacos que tuvo por años lo confirmarían.


Ari Telch
La expareja de famosas como Ninel Conde, Kate del Castillo y Lorena Rojas admitió padecer de trastorno bipolar luego de permanecer en una clínica psiquiátrica en México. El actor de telenovelas confesó que tanto el trastorno como sus problemas de alcoholismo le han costado sus relaciones personales y su carrera profesional.


Elizabeth Taylor

La desaparecida estrella también tuvo problemas con esta enfermedad y se cree que  que sus episodios depresivos fueron la principal causa de sus múltiples fracasos matrimoniales. Aunque nunca se confirmó, hay fuentes que afirman que la actriz fue diagnositicada con trastorno bipolar. Otro de sus posibles síntomas: su adicción al alcohol.


Jim Carrey
El comediante de "La Máscara", confesó que sufre de depresión y agresión, síntomas del trastorno bipolar. Hace tiempo contó que hubo momentos que no hacía nada más que llorar. Durante uno de sus puntos más bajos, admitió  haberse lastimado.
De manera ironica, el actor protagonizó un personaje con personalidades múltiples en "Irene, Yo y mi otro Yo".


Russell Brand
El marido de Katy Perry ha sido diagnosticado con trastorno bipolar y trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD). El actor ha luchado contra la drogadicción y el comportamiento errático, cosa que ha logrado controlar con el diagnóstico y tratamiento de su mal. Admitió que cuando no estaba en sus episodios de manía era muy nervioso e inseguro.

Ben Stiller
En muchas entrevistas, el comediante de “Loco por Mary” ha admitido sufrir de trastorno maníaco-depresivo, un mal que según él, corre en su familia. Pero luego, en otras entrevistas negó tener el trastorno. Lo que sí está claro: sus padres han recibido tratamiento por males similares.

Ozzy Osbourne

El cantante de Black Sabbath era famoso por sus terribles rituales durante sus conciertos. Decapitaba murciélagos y sacrificaba animales frente a su público. Luego se reveló que estos episodios podrían ser manifestación de depresión severa por un trastorno bipolar. Sus pensamientos suicidas se reflejan en muchas de sus canciones, sin embargo, no se ha confirmado su padecimiento.


Linda Hamilton
A pesar de su papel rudo como “Sarah Connor” en “Terminator”, la actriz, de 54, reconoció en público, en 2004, que el trastorno bipolar la ha llevado a sufrir durante 20 años períodos maníacos e hiperactividad, donde no dormía más de 4 horas, y momentos de “bajones”. La artista los llama sus “años perdidos”. Hasta que en 1994 le diagnosticaron trastorno bipolar.

Robert Downey Jr.

El actor empezó a drogarse de niño y durante muchos años fue internado en centros de rehabilitación y arrestado debido a las drogas y también a la tenencia de armas. En una oportunidad, su madrastra explicó a la revista “People” que Robert había sido diagnosticado de bipolar. Pero a pesar de lo que dicen en su familia, el actor nunca lo aceptó.


Fuente: Agencias/Síntesis

sábado, 21 de mayo de 2011

Video de laboratorios Eli Lilly, donde se explica que es el Trastorno Bipolar


ALTAMENTE RECOMENDADO Video muy detallado sobre la vida de las personas que padecemos Trastorno Bipolar, con multiples intervenciones de afectados que comparten intimamente sus experiencias y vivencias junto a esta enfermedad junto a
la palabra de varios profesionales de la salud.




Esperamos que este video os sea de mucha utilidad y arroje Luz y claridad sobre el Trastorno Bipolar una enfermedad crónica que si bien no tiene cura, si posee tratamiento el cual nos permitira alcanzar el equilibrio bio-quimico tan nenecesario en nuestro cerebro para llevar una vida saludable y productiva.


Esperamos vuestros comentarios sobre el mismo.
Un Abrazo
Lvx Vitriolvm

Trastorno Bipolar generalidades

Si bien no reconocen diferencias culturales ni sociales, la evidencia científica muestra que las personas con un nivel de instrucción por encima de la media, son las más afectadas.


El trastorno no sólo no respeta barreras intelectuales sino que a veces está sobrerrepresentado en personas con especiales talentos creativos, ligados a la literatura y a las artes.

En los últimos años, el término "trastorno bipolar" se viene utilizando para referirse a un cierto estado que oscila entre la euforia y la depresión: se ha puesto casi de moda aún cuando no se conozcan las verdaderas implicancias de esta enfermedad que condiciona la vida de quienes la padecen, y que afecta al 2% de la población a nivel mundial.

En el año 2000 la Organización Panamericana de la Salud lo calificó como una epidemia y llamó a tomar medidas activas. Pero, ¿qué significa realmente "trastorno bipolar"?

Para el consejero de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares para Latinoamérica, Sergio Strejilevich, la pregunta correcta es qué son los trastornos bipolares, en plural, ya que según señaló, "están agrupados bajo esta denominación cuadros que a veces son diametralmente opuestos entre sí".

Según el especialista, si bien se los llama así desde hace unos 10 años, la denominación que más se usó -desde 1900 a finales de la década del ‘80- es la de "enfermedad maníaco-depresiva". "En realidad, maníaco-depresivo sería más acertado porque una persona puede estar maníaca y depresiva al mismo tiempo; en cambio si hablamos de algo bipolar se supone que la persona está un momento arriba y luego abajo, y esto no es así para muchas personas que sufren este mal", aclaró.

Tal como se lo encuentra en la mayoría de la literatura, es una alteración en la salud que condiciona el devenir en la vida, es decir: aparece algo en la salud de un individuo que le impide desarrollarse de acuerdo a sus expectativas. "Tanto se comporta como una enfermedad que hoy se considera que los trastornos bipolares son la sexta enfermedad más cara del planeta", indicó Strejilevich, y agregó que la patología afecta a personas jóvenes en general, limitando su vida social y laboral.

Si bien es una enfermedad que puede llevar a la persona al suicidio, principalmente produce una enorme discapacidad, es decir: disminuye la capacidad de trabajar y vivir normalmente de personas que potencialmente están habilitadas para eso. "Allí reside lo caro de una patología", aclara el especialista.

El 80% del costo de la enfermedad está dado por lo que la persona paga de su bolsillo como consecuencia de la ausencia laboral, necesidad de cuidados por terceros, pérdidas de oportunidades, o porque se involucra en riesgos y negocios innecesarios. El costo en médicos y tratamientos representa sólo el 15% del costo total de la enfermedad. La enfermedad considerada más cara del planeta es la depresión, y está estrechamente ligada al trastorno bipolar (en adelante, TB).

En tanto que la quinta afección más costosa es el alcoholismo que también tiene una íntima relación con esta última. "Se calcula que el 80 por ciento de las personas afectadas por TB, de no ser tratadas adecuadamente, van a abusar de alguna sustancia y en general es el alcohol", indicó el especialista.

Se calcula que de la población en riesgo de padecerlos, una cuarta parte empezará a tener síntomas en la niñez. En el 65% de los casos el inicio se dará en la adolescencia tardía (de 18 a 25 años) pero un grupo debutará después de los 35 a 40 años. Antes de que el tratamiento sea eficaz, una persona con TB va a estar en los primeros años de terapia más de la mitad de sus días con síntomas.

El especialista enuncia otro dato llamativo: "En la Argentina, para cuando la tasa de desempleo llegaba al 15%, las personas con TB tenían una tasa de desempleo del 40%. Lo interesante es que tenían la misma tasa de desempleo que las personas con TB que viven en Chile donde la tasa era del 5%, o en Estados Unidos donde era del 1%. Esto quiere decir que el impacto de la enfermedad es tan alto que igualaba las condiciones laborales de personas que vivían en situaciones económicas totalmente diferentes entre si." Por otra parte, el 75% de personas con TB se van a tener que internar al menos una vez por motivo de esta enfermedad.

Genética y cultura
"Cuando se habla de predisposición genética quiere decir que el individuo tiene un background que le permitiría sufrir un TB frente a ciertas condiciones ambientales. Que lo sea o no dependerá de ciertas circunstancias fortuitas. Pero lo que es difícil es que sea bipolar sin tener la carga genética que se lo permita", explicó Sergio Strejilevich.

La Gaceta On Line

domingo, 8 de mayo de 2011

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jueves, 5 de mayo de 2011

Oda al Haloperidol

Aplastado, anonadado,
torpe, mineralizado,
cumpungido, sometido,
cada vez más deprimido,
lento como un caracol,
tomando haloperidol

Dicen que soy Bipolar
y lo tengo que tomar
para bajar esa euforia
que me lleva hasta la Gloria

Sin embargo me fastidia
que me venga la desidia
cuando cede la Manía
y regreso al día a día
Por eso me cuesta tanto 
tomarlo como adelanto
aunque me diga el doctor
que, si no, sera peor
Pero hay que reconocer
que aunque no lo puedo ver
me ha salvado de ingresar
en el Hospital del Mar

Me cae mejor el litio,
que me coloca en mi sitio,
pero a veces no me basta 
y me pongo a gastar pasta,
y a pensar que soy genial,
con lo cual, tengo al final,
que tomarme, al alimón
 "eso" con Akinetón.

Gracias a las treinta gotas 
que te dan cuando te alborotas
te evitas muchos problemas,
 ni deliras, ni blasfemas,
ni alucinas cosas raras,
 ni te compras cosas caras,
ni acabas siendo ingresado,
 por estar tan exaltado.
Esta sustancia infamante,
indestructible, indignante,
me deja como un pollito, 
con cara de huevo frito,
el cerebro congelado
y el corazón apagado
pero al final, es verdad,
que me da la libertad.
En fin Haloperidol,
te odio, (pero eres un sol)

Fuente: Libro La Enfermedad de las Emociones. El Trastorno Bipolar. de Eduard Vieta, Francesc Colom y Anabél Martínez-Arán




¿QUÉ ES EL TRANSTORNO BIPOLAR?

Aun hoy en día, se puede decir que el trastorno bipolar es una enfermedad poco conocida por la población en general, la cual está salpicada por falsos mitos y prejuicios, como sucede con gran parte de las enfermedades de tipo psiquiátrico. Esto conlleva que muchas de las personas que padecen trastorno bipolar se sientan poco comprendidas por la sociedad, y en algunas ocasiones, incluso estigmatizadas. Esta actitud hacia la enfermedad bipolar es injusta ya que, como sucede con otras enfermedades, con el tratamiento adecuado las personas que la padecen pueden llevar una vida totalmente normalizada manteniendo un buen nivel de integración familiar, social y laboral.

 

Fuente: Asociación de Personas con Trastorno Bipolar de Galicia

El trastorno bipolar está clasificado como una enfermedad del estado de ánimo (Manual DSM-IV-TR) y afecta de un 2 a un 4% de la población mundial según los últimos estudios. Se ha visto que lo padecen por igual mujeres y hombres, sin distinción de raza, nivel social o cultural.

 

Las personas afectadas por esta enfermedad tienen una alteración en los mecanismos cerebrales que regulan el estado de ánimo y por ello experimentan a lo largo de su vida altibajos extremos en su estado anímico: pueden pasar por fases de euforia y mucha actividad, lo que llamamos episodios maníacos o hipomaníacos (según su intensidad) y por fases de profunda tristeza, apatía y aletargamiento, lo que llamamos episodios depresivos.

 

El inicio de esta “montaña rusa emocional” suele manifestarse por primera vez al final de la adolescencia o principios de la edad adulta, no obstante las personas que padecen el trastorno bipolar tardan una media de 10 años en ser diagnosticados. Esto es debido a que, por ahora, no existen pruebas médicas que permitan verificar el diagnóstico y éste ha de realizarse exclusivamente analizando la información que proporciona el propio paciente y sus familiares.

 

El trastorno bipolar está considerado como una enfermedad crónica porque es recurrente, es decir, que las personas que lo padecen se encuentran en riesgo de presentar episodios a lo largo de su vida. Este dato no debe ser desesperanzador para los afectados y sus familias ya que este riesgo se ve enormemente reducido si la persona sigue un tratamiento farmacológico adecuado y unas pautas de autocuidado y autocontrol que pueden adquirir en programas psicoterapéuticos y psicoeducativos. De esta forma, si la persona que padece el trastorno sigue correctamente el tratamiento, la posibilidad de que se inicie un nuevo episodio será mucho menor y, aun en caso de que se iniciara, éste será mucho menos grave y durará menos tiempo, lo que se traduce en menos consecuencias negativas y menos interferencias en la vida cotidiana. Prueba de ello es el gran número de personas afectadas que pasan largos períodos de tiempo sin presentar ningún síntoma importante y que llevan una vida laboral, social y familiar completamente adaptada.

¿CUÁLES SON LAS FASES Y LOS SÍNTOMAS DE ESTA ENFERMEDAD?

Antes de hablar de síntomas del trastorno bipolar debemos hablar de fases o episodios de la enfermedad, ya que cada episodio se caracteriza por la presencia por un conjunto de síntomas específicos:

 

Las personas que padecen trastorno bipolar pueden presentar a lo largo de su vida diferentes tipos de episodios que se caracterizan por la manifestación de un conjunto de síntomas a nivel emocional, conductual y de pensamiento.

Estos episodios se alternan con períodos de normalidad a los que llamamos fases eutímicas. Dependiendo del grado de autocuidado que ejerza el afectado y de los factores de riesgo a los que se vea sometidos, las fases eutímicas podrán durar más o menos tiempo –desde algunos días hasta muchos años- y el nº de descompensaciones que presente a lo largo de su vida será mayor o menor. Aunque los períodos de eutimia suelen ser asintomáticos, algunas personas siguen pacediendo algunos síntomas residuales, como por ejemplo el insomnio, sin embargo, estos síntomas se pueden combatir con un adecuado tratamiento.

 

Cuando los episodios se presentan con una frecuencia de al menos cuatro por año nos encontramos ante lo que se denomina ciclación rápida. En ocasiones, las oscilaciones pueden ser tan rápidas, que la persona va de un polo a otro en cuestión de días o incluso horas. Este es un patrón que requiere un tratamiento especial.

 

Veamos ahora cuáles son esos episodios o fases y cuáles son los síntomas que se dan en cada una de ellas: 

        

Episodios de Manía

 Los síntomas que las personas con trastorno bipolar presentan más frecuentemente en las fases de manía son los siguientes:

 

El síntoma que resulta más evidente al observar a una persona en una fase maníaca es el aumento exagerado de actividad. La persona que se encuentra en una fase maníaca está inmersa en un montón de actividades y de proyectos a lo largo del día y de la noche y es incapaz de permanecer quieta durante largo tiempo. Tal es la energía que caracteriza a estos períodos que las personas en fase de manía no sienten la necesidad de descansar y pueden pasarse varios días sin apenas dormir, lo que empeora aun más los síntomas. Esta hiperactividad se traduce también en una aceleración del habla y del pensamiento. Lo que en un principio comienza con elocuencia y mayor agilidad mental se convierte, a medida que se agrava el episodio, en confusión y desorganización del pensamiento.

 

A nivel emocional, muchos afectados en fase de manía describen su estado de ánimo como eufórico. De hecho, dicen encontrarse mejor que nunca, lo que supone un problema a la hora de hacerse conscientes de su enfermedad y buscar un tratamiento. Sin embargo, si bien es cierto que el inicio de un episodio maníaco suele ser agradable para muchas personas, la mayoría de las veces está sensación se acompaña de un estado de irritabilidad que suele desembocar en discusiones y conflictos con las personas del entorno. Sea como fuere, en las fases de manía la persona tiene una visión distorsionada de la realidad que le hace percibir todo con un optimismo extremo. Esto le lleva a tener una confianza exagerada en sí mismo y a no ser capaz de valorar las consecuencias negativas de sus conductas. Todo ello hace que pueda tomar decisiones arriesgadas y tener comportamientos impulsivos que supongan un peligro para su vida -conducción temeraria, compras compulsivas, conductas sexuales de riesgo, etc...-. En los casos más graves, pueden aparecer también síntomas de tipo psicótico como delirios y, con menos frecuencia, alucinaciones.

 

En ocasiones, cuando el episodio de manía se agrava, se hace necesaria la hospitalización del afectado como primer paso para la recuperación y estabilización. El hospital es un lugar seguro para  empezar a mejorar. Gran parte de las personas en estado de manía no son conscientes de que se encuentran ante una descompensación y a veces los familiares tienen que valorar la alternativa del ingreso involuntario. Aunque esta decisión es muy dura tanto para los familiares como para el propio afectado, es lo mejor que se puede hacer para proteger la integridad física del paciente.

                                                  

Episodios Hipomanía

Se podría decir que la hipomanía es como una manía más suave. Los síntomas que las personas con trastorno bipolar presentan en las fases hipomaníacas pueden ser los mismos que en las fases maníacas pero éstos se manifiestan con menor intensidad. Los únicos síntomas que no se darían nunca en la hipomanía son los delirios y alucinaciones.


Por lo general y, comparándolos con los episodios maníacos, estas fases suelen conllevar menos menos interferencias en la vida de la persona y, en un principio, no requieren hospitalización, aunque sí un tratamiento específico. Es absolutamente necesario frenar los estados de hipomanía porque éstos tienden a ir peor con el paso de los días. Así, lo que empieza como una hipomanía puede derivar en un cuadro de manía (en el caso de los afectados por el trastorno bipolar tipo I) o puede evolucionar a una depresión (en el caso de los afectados por el trastorno bipolar tipo II).

 

Muchas veces, se hace díficil que la persona se de cuenta del estado en el que está y no es raro que se niegue a ir al médico. Esto es así porque, para la gran mayoría de personas, la hipomanía es un estado muy agradable en el que se sienten más creativos, más sociables, más seguros de sí mismos, etc... Por esto motivo, es un objetivo importante que los afectados aprendan a diferenciar la felicidad no patológica de la hipomanía con el fín de que puedan detectarla a tiempo y frenarla cuanto antes. Afortunadamente, esto es una cosa que se puede trabajar en psicoterapia y/o psicoeducación y que se aprende con la práctica.

 

Episodios Depresivos

Los síntomas que las personas con trastorno bipolar presentan más frecuentemente en las fases depresivas son los siguientes:

Cuando no estamos familiarizados con los trastornos del estado de ánimo, las personas relacionamos el término “depresión” con un estado de tristeza o de ánimo bajo. De hecho, la palabra “depresión” se encuentra en el vocabulario habitual de mucha gente, la cual se utiliza para decir cosas como: “Está deprimido porque le salieron mal los exámenes” o “Estoy depre porque he discutido con mi novio”. Aunque, efectivamente,  uno de los síntomas de tipo emocional de la depresión puede ser la tristeza, la depresión no se reduce a un simple bajón en el estado anímico sino que afecta al individuo de una manera mucho más profunda alterándolo no sólo a nivel afectivo sino también en su comportamiento y en su manera de pensar. 

 

Las alteraciones del sueño y del apetito son algunas de las manifestaciones que se suelen dar en los períodos depresivos. En la mayoría de los casos, la persona aumenta radicalmente el número de horas de sueño ocupando casi todo su tiempo en dormir. Sin embargo, también nos encontramos con personas que se ven afectadas por el insomnio. Lo mismo ocurre con el apetito, encontrándonos casos en los que aumenta la ingesta de comida -sobre todo cuando la persona sufre también ansiedad- y casos en los que disminuye el apetito y, en consecuencia, el peso. A estos cambios se le suma también un descenso en el rendimiento cognitivo. Así, es habitual que se produzcan problemas de memoria y dificultades para concentrarse. La persona deprimida puede notar que le cuesta mucho más recordar un número de teléfono, leer un libro o seguir el hilo de una conversación. Estos cambios se manifiestan también en la conducta y es común ver como el habla, el pensamiento y los movimientos se vuelven mucho más lentos.

 

Otros de los síntomas comunes en las depresiones bipolares son la fatiga y la falta de energía. Es muy frecuente que la persona afectada pase por un período de baja actividad en el que siente una gran incapacidad para realizar tareas tan básicas y cotidianas como asearse, vestirse, hacer las tareas del hogar o ir a trabajar. Se produce una gran pérdida de interés por las cosas que habitualmente resultaban placenteras -como por ejemplo quedar con los amigos o realizar deporte-, y estas actividades ya no se disfrutan como antes. El cansancio físico característico de estos períodos sumado a la inapetencia por realizar cualquier tipo de tarea hace, en muchas ocasiones, que el afectado pase largo tiempo en casa sin hacer nada, tumbado en la cama o en el sofá, lo que empeora aun más el cuadro depresivo.

 

Como sucede también en las fases maníacas, en la depresión también se da una visión distorsionada de la realidad, esta vez totalmente pesimista, que deriva en un sentimiento de desesperanza y en un descenso de la autoestima. La persona se siente inútil, incapaz de superar la situación, lo que en ocasiones puede provocarle el deseo de morir. Hay que tener en cuenta que las ideas de suicidio pueden ser un síntoma más de la fase depresiva, sin duda, el más preocupante. En estos momentos es de vital importancia que el afectado entienda que la ideación suicida es un síntoma tratable y que pida ayuda a algún familiar, a su psicólogo o psiquiatra.

 

Una persona que se encuentra en una fase depresiva debe aceptar que necesitará un tiempo para encontrarse estable y poder hacer sus actividades diarias. Hay que tener presente que la depresión bipolar es reversible, es un estado transitorio con un principio y un fin. Sin tratamiento alguno, el curso natural de un episodio depresivo se puede prolongar desde unas semanas a varios meses. Sin embargo, con el tratamiento adecuado se consigue acortar la duración de estas fases de modo que ya se observa mejoría a las 2 o 3 semanas de iniciarse el tratamiento. Cualquier persona que cuente con el tratamiento adecuado es capaz de salir de su depresión.     

                                                       

Episodios Mixtos

Las fases mixtas consisten en una mezcla de síntomas de manía y depresión. Las personas que se encuentran en un episodio mixto suelen manifestar la hiperactividad y aceleración del pensamiento, característicos de la manía, y al mismo tiempo, ideas negativas y pensamientos depresivos. También la ansiedad y el nerviosismo suelen presentarse en estos períodos.

 

Algunas personas con trastorno bipolar presentan fases mixtas aisladas, pero lo frecuente es que las fases mixtas sean la continuación de una fase maníaca o la transición entre una fase maníaca y una depresiva.

 

Fuente: Asociación de Personas con Trastorno Bipolar de Galicia

MENSAJE DE BIENVENIDA

Este espacio que hemos tenido a bien llamar VITRIOLVM esta dirigido a todos quienes padecen Trastorno Bipolar, pero muy, muy especialmente también esta orientado a personas cercanas, amigos o familiares de aquellos que posiblemente lo padezcan sin saberlo y aquí el apoyo del entorno familiar para identificar los síntomas y buscar ayuda y tratamiento a tiempo para su ser mas querido es vital y fundamental.

La razón del nombre VITRIOLVM, surge de la necesidad muy en especial que tiene todo Bipolar de aprender a conocerse a si mismo en el contexto y realidad de este padecimiento que llevamos a cuestas y es que VITRIOLVM es un anagrama muy conocido que muy sugerentemente nos invita precisamente a ello “visita interiora terrae rectificando invenies ocultum lapidem, vera medicina”.

Buscar en nuestro propio interior, y hallar esa piedra oculta, que no es otra cosa que conocernos verdaderamente a nosotros mismos, esto es una verdadera medicina para el Bipolar porque le permitira anteponerse y adelantarse a posibles recaidas y lograr mantener la mayor estabilidad y equilibrio emocional junto a su tratamiento, terapia y entorno familiar adecuado y consciente de este padecimiento.

Nos preguntamos porque a nosotros y encontramos que el 5% de la humanidad unos 250 millones de personas padecen de algún tipo de Bipolaridad, seguramente un importante número de ellas, la llevan a cuestas sin saberlo, muchos durante toda su vida.

Pero al comenzar a acercarnos a algunos de los relatos vivenciales, miles de historias personales que describen en carne propia la crudeza de padecer esta enfermedad, vemos una arista común a todos ellos y sabemos personalmente muy bien que esto es así, y es el hecho de que especial y dramaticamente todos los seres más cercanos a nosotros que nos acompañan, son siempre los que más sufren.

Relatos tan valiosos de tanta, tanta gente, nos hace reflexionar y mucho, sobre el hecho de que no puede ser que por no buscar ayuda a tiempo y acceder al tratamiento, tantas familias queden por el camino destruidas, separadas, agobiadas de tanto sufrimiento por tantos años.

Por eso he aquí el motivo y la razón de ser de este humilde y pequeño Blog VITRIOLVM, ser un granito de arena más, una voz más que junto a muchas otras diga de forma clara:

“BUSCA AYUDA, si lo haces a tiempo podrás salvar tu vida y recuperar tu familia, reencontrarte con la paz y armonía junto a tus seres más queridos nuevamente”.

Y queridos compañeros de este sinuoso viaje, no hay nada más valioso en este mundo, que recuperar una sonrisa, la amistad, el cariño, la confianza de nuestros seres más amados y ver como salimos adelante, no simplemente de la mejor forma posible, sino ver como salimos adelante con amor, con paz y llenos de volvernos a reencontrarnos también plenamente con nosotros mismos. ADELANTE…

Quizás lo más difícil de afrontar cuando a uno se le diagnostica Trastorno Bipolar, es comenzar a comprender cuanto tiempo, cuantos años llevamos padeciendo esta enfermedad sin darnos cuenta de ello. En nuestro caso más de 15 años de una vida errática y descontrolada emocionalmente y todo lo que esto implica para nuestras familias y especialmente para nuestros seres más amados que durante tanto tiempo han venido sufriendo en silencio.

Sin lugar a dudas que aceptar este padecimiento y comenzar a comprenderlo es un gran paso camino hacia la estabilidad, equilibrio y paz mental, ya que si bien no tiene cura, el tratamiento combinado (medicamentos, terapias y ambiente familiar adecuado) nos permitirá acceder a una mejor calidad de vida.


En lo personal, nos impulsa una poderosa fuerza por comprender este padecimiento y es el hecho de que a lo largo de estos años de sufrimiento, por un lado hemos destruido tantos anhelos e ilusiones depositados en nosotros, los cuales hoy son simplemente una sombra difusa y perdida en el tiempo de un pasado muy lejano y por otro lado lo asombrosamente desdibujado que se torno nuestro ser desde que irrumpió este padecimiento.

Inmerso en una vida como un sombrío crepúsculo en el cual ni la luz ni la sombra se perfilan claramente…. ya desde los albores de nuestra juventud tomó forma un abismo desconocido que hoy se nos presenta como Bipolaridad. Por ello cobra vida propia este impulso por conocer bien a fondo este padecimiento, aprender de él lo mayor posible para dar absolutamente todo de nosotros mismos por alcanzar y mantener esa paz y equilibrio emocional que tan ausente ha estado y que tanto daño ha causado.

Una oportunidad y una muestra de comprensión y cariño, para quien aprende a conocer su enfermedad lo es todo…….

Ha sido un tránsito por demás caótico porque se carece completamente de control y a uno le es imposible darse cuenta de ello, no se puede frenar la mente y mucho menos las abruptas explosiones emocionales extremas entre la euforia maníaca y la depresión más severa, que en ella se desatan, el sueño se ausenta irremediablemente y en nuestro caso en particular los delirios y alucinaciones nos acompañaban de forma permanente. Los pensamientos paranoicos, lo real y lo ilusorio eran una sola cosa que caóticamente giraba donde fuera que estuviéramos.

Estuvimos por años, ni condenados, ni salvados, no morimos y no vivimos, sufrimos solamente sufrimos… en silencio atormentados. Una enfermedad que nos quitó la vida por completo.

Hemos dedicado buena parte de nuestra vida al estudio profundo de la relación que mantiene el ser humano con la naturaleza, consigo mismo y con sus semejantes, siempre hemos sido atraídos por la búsqueda sincera en el desarrollo espiritual de la humanidad, hemos recurrido a las fuentes primordiales de la antigüedad, ciertas herramientas aparecieron en este camino, pero como si de un hechizo se tratara, jamás pudimos aplicar las mismas en nosotros mismos a fin de vislumbrar, que tan apartados de nuestro sendero nos llevo esta enfermedad tan silenciosa y cruel y ello que todas y cada una de esas herramientas no son mas ni menos que para conocernos a nosotros mismos.

Después de muchos años la venda a caído, hoy todo esto sucedido tiene un nombre, hoy con otros ojos, intentamos sacar fuerzas para construir, pero la devastación es inconmensurable, ya de los cientos de buenos peregrinos, ahijados que cruzaban por nuestro camino, de los pocos amigos, de muchos hermanos, de los anhelos, de las ilusiones, de los sueños ya nada a quedado, todo es desolación y soledad a nuestro lado, pues el estigma social forjó el hecho de que ya lejos, muy lejos todos se hayan marchado.

Es un tránsito muy difícil para aquellos, que habiendo descubierto tardíamente que padecen esta enfermedad, ya se encuentran completamente solos, pues ya todo lo han perdido.

Pero, buscando ayuda debemos perseverar…, porque aún esta allí intacto ese ser que éramos nosotros antes de la manifestación de esta enfermedad.

Recuperar y reencontrarnos con esa alegría, esa fuerza y ese amor que uno libremente podía expresar, ya es un tremendo logro.

Volver a recuperar esa libertad es un gran paso…

Para nosotros, el trastorno bipolar pasa a convertirse en una forma de vida, es muy importante tanto para nosotros como para las personas que nos aman y están a nuestro lado, una toma de conciencia plena de la enfermedad que nos hace estar alerta cada día.

Seguir el tratamiento, asistir regularmente a las terapias, evitar situaciones estresantes, llevar una vida lo más ordenada posible, buscar y rodearse del afecto y cariño de las personas que nos aman para que como un susurro al oído, nos adviertan a tiempo de lo que no percibimos cuando perdemos la lucidez.

La Bipolaridad es un trastorno orgánico, que produce severas alteraciones y desequilibrio químico en el cerebro, que tiene consecuencias dramáticas para el individuo, pues llega ser hasta incapacitante, pero igualmente genera un deterioro muy profundo a nivel de las relaciones con nuestro entorno y muy especialmente con nuestras familias, que por desconocimiento, no comprenden los motivos, de nuestras conductas, ni actitudes.

Pero se trata de una enfermedad como lo pudiera ser la diabetes, o un problema cardíaco o renal, que requiere buscar ayuda, comprenderlo y seguir un riguroso tratamiento. Esto es desconocido para muchas familias, porque en muchos casos siquiera es posible darse cuenta de que se esta padeciendo una enfermedad y todo el entorno pasa décadas sufriendo profundamente lo indecible.

Pero no todo es sombra, porque la Bipolaridad potencia en los individuos predestinados a ello, la creatividad, la visión, la búsqueda de nuevos desafíos, el mundo ha visto surgir a grandes artistas, literatos, pintores, músicos, gobernantes, empresarios, fundadores de asociaciones, líderes religiosos, que padecían Bipolaridad, la lista es sumamente extensa.

El Bipolar tiene gran predisposición hacia la creatividad.

Incluso hay ciertos estudios que demuestran grandes semejanzas con las experiencias que viven en oriente los místicos y maestros al momento de exaltarse hacia la iluminación espiritual, pero este en particular es un tema que escapa al contenido de este Blog, el cual pretende humildemente ser un espacio donde nuestros hermanos peregrinos a lo largo de este camino de tantos altibajos encuentren, fácil acceso a documentación, información, materiales de apoyo y especialmente vivencias y experiencias de otros en este tránsito por nuestro Mundo Bipolar, una forma de vida que debemos conocer y comprender en detalle, para alcanzar una armonía por tanto tiempo esquiva.


Es una lucha permanente dia a dia, por conquistar una estabilidad que se resiste, pero que con tratamiento, ayuda y apoyo especialmente de nuestros seres más queridos es posible alcanzarla…

Para todas las personas que padecen Bipolaridad y están pasando por el lado más oscuro de la misma, tengan muy presente que la Luz siempre esta allí, debemos creer en nosotros mismos y dejarnos ayudar por las personas que con sinceridad nos apoyan y nos brinden una oportunidad para hallar esa Luz.

Gracias, especialmente a todas aquellas personas, que comprendiendo el sufrimiento y dolor que se padece, deciden dar todo de si mismas para salir adelante junto a la persona que aman.

El esfuerzo es grande, muy grande, pero la recompensa será infinita, porque no hay un brillo más grande que el de un beso, una sonrisa o un abrazo compartido con quienes más amamos en este mundo, nuestras parejas, nuestros hijos y nuestras familias.

Adelante, y BIENVENIDOS a vuestra casa.

Les saluda fraternalmente Vitriolvm
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