jueves, 28 de abril de 2011

Reflexiones sobre bipolaridad

Los bipolares tienen un patrón: aburrimiento, excitación, proyectos, incomprensión, autodestrucción.
por Eduardo H. Grecco
Actitud frente a la fatiga
Los bipolares tienen un patrón, bastante propio, de ir cansándose progresivamente. Esto no se debe tanto a la fatiga, propia de un esfuerzo, como al aburrimiento que le provoca la rutina. De modo que, cada tanto, deben detener su actividad y hacer otra cosa para tratar de alejar esta vivencia, por que, cuando lo invade, siente que es un escenario que lo aplasta y del cual no puede escapar.
El observador inexperto, al ver esta actitud, deduce que el bipolar carece de voluntad y firmeza, y no le falta razón, pero esto ocurre por motivos diferentes a los que el piensa, No se trata, por ejemplo, de escasez de disciplina sino una necesidad de estimulación renovada y siempre creciente que, en caso de faltar, lo hunde en el tedio y el desinterés.
Pero hay que tener en cuenta que el puño de la depresión que aprieta en silencio el corazón del bipolar (aun en su manía) es, también, uno de los motivos de su agotamiento. Por una parte, consume su energía interior, y por otra, lo enfrenta a un mundo cargado de adversidad que lo aplasta.
“No, no es cansancio…
Es una cantidad de desilusión que se me entraña
en el pensamiento,
es un domingo al revés
del sentimiento,
un feriado pasado en el abismo…”
Fernando Pessoa
Vínculos y proyectos
Todo lo conectado con las relaciones y los proyectos representan un área conflictiva de importancia. El bipolar cambia rápidamente de postura frente a sus proyectos y afectos, le cuesta mantener relaciones profundas y durante mucho tiempo. Es muy usual encontrar, en las historias de estas personas, numerosas experiencias de cambio laboral, vocacional y de pareja, generalmente, con separaciones y desligues turbulentos. Esto se debe, en parte, a la búsqueda de la diversidad de experiencias como un alimento significativo del alma, a la complejidad de su mundo personal y a la tendencia a construir vínculos disfuncionales, enredados, tormentosos y atribulados, tanto con personas como con tareas y emprendimientos.
Reacción frente a situaciones nuevas
Los bipolares tienen una excitación inicial baja y una resonancia de corta duración. Puede ocurrir, sin embargo, que al inicio las nuevas propuestas tengan una fuerte intensidad que decae a poco de andar, como si en el transcurso del tiempo decayera la motivación.
Ocurre algo similar respecto a los objetos y a las personas: acercamiento afectivo fácil pero sin consecuencias prolongadas. Ahora bien, si este contacto les provoca mucha efervescencia, puede llegar a ser explosivo y sin transiciones. A pesar de la intensidad no por eso, sin embargo, deja de ser superficial.
Esto explica dos modelos interpersonales muy frecuentes del bipolar: no involucrarse (que los otros interpretan como falta de compromiso) y el contrario, el involucrarse totalmente, sin gradientes previos. En este sentido, es típico que cuando un bipolar conoce a una persona que le despierta atracción sexual reaccione, por ejemplo, de este modo: “Hola que tal, ¿Cómo te llamas? ¿Nos vamos a vivir juntos?”. [Me recuerda el breve poema confesional del poeta mexicano Efraín Huerta: "En / cuestiones / de amor / (o como se llame) / siempre / he sido / un tanto / prematuro."]
Autodestructividad
Las personas bipolares poseen una gran propensión a destruir, con sus comportamientos, todo lo que construyen, sean vínculos afectivos, o bien desarrollos profesionales o laborales. “… Al borde estoy de ser / lo que más aborrezco: / Caín de lo que quiero”, dice en estos versos, muy gráficamente, el poeta español Pedro Salinas.
Es frecuente encontrar, en sus relatos, un reconocimiento de que sus actitudes y obras fueron las causantes de sus pérdidas, tanto materiales como anímicas. Que, muchas veces, podían visualizar con anticipación el resultado final desastroso de sus actos, pero que, aun así, no podían detener la impulsión coercitiva que los avasallaba.
Es que, en las profundidades de sus almas, se puede descubrir un inconsciente y apremiante sentimiento autodestructivo que los sojuzga y que, seguramente, está enlazado con la herida en la autoestima y la valoración personal que los bipolares cargan. Es como si sus conductas expresaran: “Nada puedo tener, porque de nada soy merecedor”.
Esto conlleva mucho sufrimiento y penurias, soledad, dificultades materiales y de inserción social, que llenan el corazón con una vivencia dolorosa irreparable.
Sentirse incomprendidos
Otra faceta interesante de las personalidades bipolares es la sensación de ser incomprendidos, el estar convencidos de que nadie puede saber de sus males y, por lo tanto, que no hay quien pueda ayudarlo. “Los que llegan no me encuentran. / Los que espero no existen” (Alejandra Pizarnik). Esta vivencia es la madre del desconsuelo que, usualmente, anida en sus conciencias de un modo torturante.
La razón de la creencia de que no existe persona que pueda entender los motivos del “desastre de sus vidas” se debe, en parte, al hecho de que son ellos los primeros que ignoran las causas, seguramente por su manifiesta dificultad para bucear en los repliegues de su intimidad.
Esta vivencia de no tener interlocutores, en oportunidades, los conduce a excluirse de una vida social activa. Pero, a la larga, la soledad -tanto a los bipolares como al resto de las personas y tal como dice Camilo José Cela- “puede llevarnos a extremos desangelados”. En la toma de esta actitud de aislamiento no están gobernados por sentimientos de orgullo o superioridad, sino arrastrados por una sensación de desarraigo y desconexión.
La sensación de no pertenecer se ha convertido, para el bipolar, en un “callejón sin salida”, donde por momentos se siente: ["Inmóvil en la sombra, mudo como una planta, / sembrado, quieto, en un temor de nada, / con derrumbes de carne para adentro / pero sin haber muerto" (Jaime Sabines).]
Y del mismo modo como el sentirse incomprendido puede conducirlo al aislamiento, también puede llevarlo a la indiscriminación de sus conductas (por ej., la promiscuidad); pero el resultado es semejante en ambas reacciones: soledad, incomprensión.
Hay otro aspecto de este problema que se debe considerar con cuidado. Se trata de que el bipolar vive la realidad que piensa como evidente. Tal como expresan -con mayor precisión (y belleza) que mis palabras de terapeuta- estos versos de Pessoa: “Albergo en el pecho, como a un enemigo que temo ofender, / un corazón exageradamente espontáneo / que siente todo lo que sueño como si fuese real, / que acompasa con el pie la melodía de las canciones / que mi pensamiento canta, / canciones tristes, como las calles estrechas cuando llueve”.
Hago aquí una digresión que considero importante. Se podrá decir que, para fundamentar mis reflexiones acerca de la bipolaridad, “abuso” del gran poeta portugués Fernando Pessoa -y de sus famosos “heterónimos” (por ej., los versos anteriores los firma como Álvaro de Campos)- y de otros grandes poetas universales, en desmedro de reconocidos autores del campo de la Psiquiatría, la Medicina y la Psicología; es decir, que me baso en “ficciones” para describir un padecer tan real como el que nos ocupa; pero sucede que la poesía expresa mejor y más cabalmente las emociones -sobre todo, las de los bipolares- que cualquier obra escrita proveniente de la ciencia médica o las disciplinas psicofísicas. Y no exagero.
Ya lo decía una autoridad como Aristóteles: “la Poesía es más verdadera que la Historia, porque ésta dice las cosas como fueron, y la Poesía, como debieron haber sido” -recuérdese aquí la tragedia griega y cuánto la estudió Sigmund Freud, por ej., deseoso de hurgar en el misterio del Inconsciente-. Desde luego, como terapeuta, uno tiene el deber de hacer silencio para escuchar y descubrir a la verdadera persona que se enmascara detrás de su sufrimiento y, sobre todo, de su discurso, sea éste poético o prosaico, realista o fantasioso, reticente o verborrágico, para acompañarlo, después, a encontrarse consigo mismo.
Más aún: uno mismo, como terapeuta, debe estar muy despierto y muy advertido de los peligros de la fascinación por sus propios “versos”, es decir, su propio discurso terapéutico, y volver sobre éste cada tanto para modificar “la letra” que deba ser modificada, sin miedo a nuevos errores o contradicciones (tan propios de los hombres, por otra parte…). Jorge Luis Borges decía: “Toda interpretación es una ficción que se agrega a la realidad”. Y al fin de cuentas, la interpretación del padecer bipolar también es un discurso y, de algún modo, una ficción que se agrega a la realidad particular de quien sufre dicho padecer; por lo tanto, cualquier interpretación a partir de la cual se pretenda fijar para siempre un saber y una estrategia de cura o alivio de la bipolaridad, fracasará, pues ningún saber ni ninguna interpretación deben ser nunca unívocos, definitivos ni estáticos, sino dinámicos, es decir, deben permitirse oscilar como la vida misma, teniendo en cuenta, además, los nuevos aportes multidisciplinarios para el abordaje de este trastorno y, sobre todo, la historia personal, el talento a potenciar y la individualidad irrepetibles de cada paciente.)
Ahora bien, los sueños de los bipolares no son ficciones para ellos, y las imágenes mentales que los forman tienen existencia concreta y, el carácter multidimensional de éstas, hace que sean muy difíciles de poner en palabras (a los poetas les resulta un poco más sencillo…). Téngase en cuenta el hecho de que “cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa” (Alejandra Pizarnik). Por otra parte, lo que ellos “ven” como algo real es -para quienes que los rodean- el atisbo de una sombra que no pueden llegar a representar y, menos aún, comprender.

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MENSAJE DE BIENVENIDA

Este espacio que hemos tenido a bien llamar VITRIOLVM esta dirigido a todos quienes padecen Trastorno Bipolar, pero muy, muy especialmente también esta orientado a personas cercanas, amigos o familiares de aquellos que posiblemente lo padezcan sin saberlo y aquí el apoyo del entorno familiar para identificar los síntomas y buscar ayuda y tratamiento a tiempo para su ser mas querido es vital y fundamental.

La razón del nombre VITRIOLVM, surge de la necesidad muy en especial que tiene todo Bipolar de aprender a conocerse a si mismo en el contexto y realidad de este padecimiento que llevamos a cuestas y es que VITRIOLVM es un anagrama muy conocido que muy sugerentemente nos invita precisamente a ello “visita interiora terrae rectificando invenies ocultum lapidem, vera medicina”.

Buscar en nuestro propio interior, y hallar esa piedra oculta, que no es otra cosa que conocernos verdaderamente a nosotros mismos, esto es una verdadera medicina para el Bipolar porque le permitira anteponerse y adelantarse a posibles recaidas y lograr mantener la mayor estabilidad y equilibrio emocional junto a su tratamiento, terapia y entorno familiar adecuado y consciente de este padecimiento.

Nos preguntamos porque a nosotros y encontramos que el 5% de la humanidad unos 250 millones de personas padecen de algún tipo de Bipolaridad, seguramente un importante número de ellas, la llevan a cuestas sin saberlo, muchos durante toda su vida.

Pero al comenzar a acercarnos a algunos de los relatos vivenciales, miles de historias personales que describen en carne propia la crudeza de padecer esta enfermedad, vemos una arista común a todos ellos y sabemos personalmente muy bien que esto es así, y es el hecho de que especial y dramaticamente todos los seres más cercanos a nosotros que nos acompañan, son siempre los que más sufren.

Relatos tan valiosos de tanta, tanta gente, nos hace reflexionar y mucho, sobre el hecho de que no puede ser que por no buscar ayuda a tiempo y acceder al tratamiento, tantas familias queden por el camino destruidas, separadas, agobiadas de tanto sufrimiento por tantos años.

Por eso he aquí el motivo y la razón de ser de este humilde y pequeño Blog VITRIOLVM, ser un granito de arena más, una voz más que junto a muchas otras diga de forma clara:

“BUSCA AYUDA, si lo haces a tiempo podrás salvar tu vida y recuperar tu familia, reencontrarte con la paz y armonía junto a tus seres más queridos nuevamente”.

Y queridos compañeros de este sinuoso viaje, no hay nada más valioso en este mundo, que recuperar una sonrisa, la amistad, el cariño, la confianza de nuestros seres más amados y ver como salimos adelante, no simplemente de la mejor forma posible, sino ver como salimos adelante con amor, con paz y llenos de volvernos a reencontrarnos también plenamente con nosotros mismos. ADELANTE…

Quizás lo más difícil de afrontar cuando a uno se le diagnostica Trastorno Bipolar, es comenzar a comprender cuanto tiempo, cuantos años llevamos padeciendo esta enfermedad sin darnos cuenta de ello. En nuestro caso más de 15 años de una vida errática y descontrolada emocionalmente y todo lo que esto implica para nuestras familias y especialmente para nuestros seres más amados que durante tanto tiempo han venido sufriendo en silencio.

Sin lugar a dudas que aceptar este padecimiento y comenzar a comprenderlo es un gran paso camino hacia la estabilidad, equilibrio y paz mental, ya que si bien no tiene cura, el tratamiento combinado (medicamentos, terapias y ambiente familiar adecuado) nos permitirá acceder a una mejor calidad de vida.


En lo personal, nos impulsa una poderosa fuerza por comprender este padecimiento y es el hecho de que a lo largo de estos años de sufrimiento, por un lado hemos destruido tantos anhelos e ilusiones depositados en nosotros, los cuales hoy son simplemente una sombra difusa y perdida en el tiempo de un pasado muy lejano y por otro lado lo asombrosamente desdibujado que se torno nuestro ser desde que irrumpió este padecimiento.

Inmerso en una vida como un sombrío crepúsculo en el cual ni la luz ni la sombra se perfilan claramente…. ya desde los albores de nuestra juventud tomó forma un abismo desconocido que hoy se nos presenta como Bipolaridad. Por ello cobra vida propia este impulso por conocer bien a fondo este padecimiento, aprender de él lo mayor posible para dar absolutamente todo de nosotros mismos por alcanzar y mantener esa paz y equilibrio emocional que tan ausente ha estado y que tanto daño ha causado.

Una oportunidad y una muestra de comprensión y cariño, para quien aprende a conocer su enfermedad lo es todo…….

Ha sido un tránsito por demás caótico porque se carece completamente de control y a uno le es imposible darse cuenta de ello, no se puede frenar la mente y mucho menos las abruptas explosiones emocionales extremas entre la euforia maníaca y la depresión más severa, que en ella se desatan, el sueño se ausenta irremediablemente y en nuestro caso en particular los delirios y alucinaciones nos acompañaban de forma permanente. Los pensamientos paranoicos, lo real y lo ilusorio eran una sola cosa que caóticamente giraba donde fuera que estuviéramos.

Estuvimos por años, ni condenados, ni salvados, no morimos y no vivimos, sufrimos solamente sufrimos… en silencio atormentados. Una enfermedad que nos quitó la vida por completo.

Hemos dedicado buena parte de nuestra vida al estudio profundo de la relación que mantiene el ser humano con la naturaleza, consigo mismo y con sus semejantes, siempre hemos sido atraídos por la búsqueda sincera en el desarrollo espiritual de la humanidad, hemos recurrido a las fuentes primordiales de la antigüedad, ciertas herramientas aparecieron en este camino, pero como si de un hechizo se tratara, jamás pudimos aplicar las mismas en nosotros mismos a fin de vislumbrar, que tan apartados de nuestro sendero nos llevo esta enfermedad tan silenciosa y cruel y ello que todas y cada una de esas herramientas no son mas ni menos que para conocernos a nosotros mismos.

Después de muchos años la venda a caído, hoy todo esto sucedido tiene un nombre, hoy con otros ojos, intentamos sacar fuerzas para construir, pero la devastación es inconmensurable, ya de los cientos de buenos peregrinos, ahijados que cruzaban por nuestro camino, de los pocos amigos, de muchos hermanos, de los anhelos, de las ilusiones, de los sueños ya nada a quedado, todo es desolación y soledad a nuestro lado, pues el estigma social forjó el hecho de que ya lejos, muy lejos todos se hayan marchado.

Es un tránsito muy difícil para aquellos, que habiendo descubierto tardíamente que padecen esta enfermedad, ya se encuentran completamente solos, pues ya todo lo han perdido.

Pero, buscando ayuda debemos perseverar…, porque aún esta allí intacto ese ser que éramos nosotros antes de la manifestación de esta enfermedad.

Recuperar y reencontrarnos con esa alegría, esa fuerza y ese amor que uno libremente podía expresar, ya es un tremendo logro.

Volver a recuperar esa libertad es un gran paso…

Para nosotros, el trastorno bipolar pasa a convertirse en una forma de vida, es muy importante tanto para nosotros como para las personas que nos aman y están a nuestro lado, una toma de conciencia plena de la enfermedad que nos hace estar alerta cada día.

Seguir el tratamiento, asistir regularmente a las terapias, evitar situaciones estresantes, llevar una vida lo más ordenada posible, buscar y rodearse del afecto y cariño de las personas que nos aman para que como un susurro al oído, nos adviertan a tiempo de lo que no percibimos cuando perdemos la lucidez.

La Bipolaridad es un trastorno orgánico, que produce severas alteraciones y desequilibrio químico en el cerebro, que tiene consecuencias dramáticas para el individuo, pues llega ser hasta incapacitante, pero igualmente genera un deterioro muy profundo a nivel de las relaciones con nuestro entorno y muy especialmente con nuestras familias, que por desconocimiento, no comprenden los motivos, de nuestras conductas, ni actitudes.

Pero se trata de una enfermedad como lo pudiera ser la diabetes, o un problema cardíaco o renal, que requiere buscar ayuda, comprenderlo y seguir un riguroso tratamiento. Esto es desconocido para muchas familias, porque en muchos casos siquiera es posible darse cuenta de que se esta padeciendo una enfermedad y todo el entorno pasa décadas sufriendo profundamente lo indecible.

Pero no todo es sombra, porque la Bipolaridad potencia en los individuos predestinados a ello, la creatividad, la visión, la búsqueda de nuevos desafíos, el mundo ha visto surgir a grandes artistas, literatos, pintores, músicos, gobernantes, empresarios, fundadores de asociaciones, líderes religiosos, que padecían Bipolaridad, la lista es sumamente extensa.

El Bipolar tiene gran predisposición hacia la creatividad.

Incluso hay ciertos estudios que demuestran grandes semejanzas con las experiencias que viven en oriente los místicos y maestros al momento de exaltarse hacia la iluminación espiritual, pero este en particular es un tema que escapa al contenido de este Blog, el cual pretende humildemente ser un espacio donde nuestros hermanos peregrinos a lo largo de este camino de tantos altibajos encuentren, fácil acceso a documentación, información, materiales de apoyo y especialmente vivencias y experiencias de otros en este tránsito por nuestro Mundo Bipolar, una forma de vida que debemos conocer y comprender en detalle, para alcanzar una armonía por tanto tiempo esquiva.


Es una lucha permanente dia a dia, por conquistar una estabilidad que se resiste, pero que con tratamiento, ayuda y apoyo especialmente de nuestros seres más queridos es posible alcanzarla…

Para todas las personas que padecen Bipolaridad y están pasando por el lado más oscuro de la misma, tengan muy presente que la Luz siempre esta allí, debemos creer en nosotros mismos y dejarnos ayudar por las personas que con sinceridad nos apoyan y nos brinden una oportunidad para hallar esa Luz.

Gracias, especialmente a todas aquellas personas, que comprendiendo el sufrimiento y dolor que se padece, deciden dar todo de si mismas para salir adelante junto a la persona que aman.

El esfuerzo es grande, muy grande, pero la recompensa será infinita, porque no hay un brillo más grande que el de un beso, una sonrisa o un abrazo compartido con quienes más amamos en este mundo, nuestras parejas, nuestros hijos y nuestras familias.

Adelante, y BIENVENIDOS a vuestra casa.

Les saluda fraternalmente Vitriolvm
vitriolvm@hotmail.com

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